Ketamina, un nuevo agente terapéutico para la depresión

Explora el uso emergente de la ketamina en el tratamiento del trastorno depresivo mayor. A diferencia de los tratamientos tradicionales, la ketamina actúa sobre el sistema de neurotransmisión glutamatérgica, proporcionando mejoras rápidas en los síntomas depresivos, especialmente en pacientes resistentes a otros tratamientos. Aunque recientemente aprobada, el artículo subraya que aún persisten dudas sobre sus mecanismos de acción, seguridad y efectos secundarios.

El trastorno depresivo mayor (TDM) afecta aproximadamente a una de cada 10 personas en México y es una de las primeras 5 causas de discapacidad a nivel global. Las opciones de tratamiento actuales son limitadas debido a que solo actúan en algunos de los factores fisiopatológicos relacionados con esta enfermedad, además de que los efectos sobre la depresión suelen ser retardados. Esto implica una importante limitación en disminuir la discapacidad que origina e impide una acción rápida ante la ideación suicida. Recientemente, la ketamina (un anestésico) ha probado tener propiedades antidepresivas a través de su actividad sobre el sistema de neurotransmisión glutamatérgica (ningún otro tratamiento actúa a este nivel). Logra mejoría de los síntomas depresivos en horas y ha resultado útil en pacientes que no responden a los tratamientos disponibles en la actualidad. Recientemente se aprobó su utilización para el tratamiento de este trastorno. Sin embargo, aún quedan interrogantes sobre sus mecanismos de acción antidepresiva, seguridad y efectos secundarios, entre otros.