Explora el uso tradicional y terapéutico del peyote en la sanación emocional y espiritual, especialmente en comunidades indígenas como los wixaritari. Los autores destacan su potencial, respaldado por la ciencia, para tratar trastornos como la depresión y el estrés postraumático, siempre en un marco ceremonial o terapéutico adecuado. También advierten sobre la sobreexplotación de esta planta, instando a un manejo ético que respete su valor cultural y ecológico.
Este artículo explora el uso tradicional y terapéutico del peyote, una planta sagrada para diversos pueblos indígenas de México, y su potencial en el tratamiento de trastornos de salud mental. Los autores ofrecen una visión interdisciplinaria que combina el conocimiento ancestral con hallazgos científicos contemporáneos, destacando la relevancia del peyote en contextos ceremoniales y su impacto en el bienestar emocional y psicológico. El texto subraya la importancia del peyote en las prácticas rituales de comunidades como los wixaritari, donde su consumo es parte de un enfoque holístico de salud que integra lo espiritual, lo físico y lo comunitario. En este contexto, el peyote no se considera una sustancia recreativa, sino un mediador para la introspección, la sanación y el fortalecimiento de la identidad cultural. A nivel científico, los autores señalan que los compuestos activos del peyote, especialmente la mescalina, han mostrado efectos prometedores en el alivio de trastornos como la depresión, la ansiedad y el estrés postraumático. Sin embargo, destacan que el consumo responsable debe estar guiado por un marco ceremonial o terapéutico adecuado para evitar malentendidos o usos inapropiados.